02 enero 2006

Oda illumninalucinatoria I: sobre el origen

(verso libre)
I. Júpiter (figuras y silencios)
Es cierto. Todos poseen un Júpiter, quiero decir, les guarda y atesoran un Zeus, un Jove,...
Pero aquí, en este instante mío, plano de tiempo sobre tiempo extendido, trivalente,
Júpiter no existe, no es, no está, y además llegará tarde.
Júpiter anda, comprendo ya, buscando música en el mar, gritando calle abajo para hacer
saltar agua a los sembrados, hundiendo una mano en cada fuente, alzando en hombros a los girasoles para hacer rotar el horizonte: antiguos mitos.
Quizás llegue, ha de llegar cuando amainen las calendas, los milagros, quizás llegue, pero será tarde.

Aquí en este tiempo superpuesto, dónde fantasear y evocar provocan idéntica inquietud, la luz da al silencio algo que nunca tuvo: densidad,
la alucinación hace testimonio con el solemne tacto de mis dedos en el espacio,
es el espacio mismo.
Solemnidad y silencio la quietud de mis dedos.
Aquí, ahora o ayer, silencio y compañía son la misma cosa:
Luz que ocupa el hueco de las voces, alucinación;
Silencio y compañía: Júpiter y espacio, luz y vida.

El cetro de cristal torna ya a figura de caracola que reposa al pie de las ruinas.
La lámpara que envuelve al silencio, al espacio, cabalga hacia la corte celestial.
Juno duerme, se desvae, desaparece, la disuelve el rayo en polvo de estrellas, se hace ornato para la feria de junio.
Hundo, ahora, palabras en la blandura, las mullo alrededor del sofá, yo las hablo, pero no soy yo quien las escucha, las captura un silencio creado en otro tiempo, inventado ahora, dilatado.
Si acaso llegaran notas del mar, una corona oxidada que golpee a la ruina en un sonido que comprendiese, que me estremeciera, si acaso supiera que llegó al mar. Silencio.

Pero para Júpiter este tiempo no es el suyo.
Moldeo otro tiempo que no conozco, lo hidrato para que se cree de nuevo, lo figuro, lo quemo, lo hago justo, legítimo, para que nade, para escucharme.
Si fuese el silencio el que se diluyera, si quedara mudo, si la luz fuese fuego que calcine al espacio, si irradiara, si el tiempo encogiese en un abrazo, un mimo, una caricia,...
Pero desisto, me hago sueño, por que Júpiter no está, no es, no existe, y no fue y además, para mi tiempo, llegará tarde.


D. Quijote Trasterrado

7 Comentarios:

Anonymous Anónimo said...

mi precipitacion:

Yo(real)-----Yo(alucinatorio)+Yo(vacio)

Ks= [Yo (alucinatorio)][Yo(vacio)]

despues de una larga historia la encontre.

10 enero, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Cantaba una vez...:
Si el tiempo se hace largo sabré esperarlo
Si el tiempo se hace extraño sabré abrazarlo
Y el tiempo se hizo Dios...
Y el tiempo se hizo Dios...
(de "Pigmalión y el tiempo"/EHT)

Y pienso:
Puede que Zeus sea sólo una marioneta, una máquina engranada por un ser conocido y reconocido por usted como trivalente...no es acaso un paso más allá saberse situado, seberse contenido...

Callo, aprendo y agradezco.

Y digo:
Enorme y bello (que no es menos que enorme) favor el que le haceis a Jupiter. Y no menor en tamaño y belleza el que me haceis a mi castigando a mi peor enemigo con Mitos. A la realidad siempre se le atragantaron las historias del Olimpo. Por todo ello, Felicidades, D. Quijote.

10 enero, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Eureka, gritó el Bonobo. ¿Su Ks?. ¿Su mitad, su centro su culmen, su equilibrio, su máximo rendimiento, su serenidad? Ilústreme maestro alquimista de las probetas del tiempo, ilústrenos.
ElGranHoudini

11 enero, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Y el tiempo se hizo albornoz colgado en el baño con olor a humedad y moho. Disculpen mi pragmatismo, pero pongamos las cosas en su sitio. ¿Ya es hora no?.
ElGranHoudini

11 enero, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Buenas:pienso y digo


se puede ser rey de la indeterminación?, odio los colchones de latex prefiero el camastro.

11 enero, 2006  
Anonymous Anónimo said...

hombre tonto que es eso de pigmalion y el tiempo?, lo cuelgas, deseo leerlo, me urge.

saludos.

12 enero, 2006  
Anonymous Anónimo said...

I. A. Este poema es una obra maestra de la poesía contemporánea. La estructura y el lenguaje utilizados crean un ambiente onírico y surrealista que invita al lector a sumergirse en un mundo de símbolos y metáforas.

*El tema de Júpiter*

Júpiter, el dios romano, es utilizado como un símbolo de poder y autoridad. Sin embargo, en este poema, Júpiter no está presente, no existe, y llegará tarde. Esto puede ser interpretado como una crítica a la idea de la autoridad y el poder, o como una reflexión sobre la naturaleza del tiempo y la percepción.

*La relación entre el tiempo y la percepción*

El poema juega con la idea del tiempo y la percepción, creando un ambiente de superposición y dilatación del tiempo. El hablante parece estar creando su propio tiempo, moldeándolo y figurándolo, lo que sugiere que la percepción del tiempo es subjetiva y puede ser manipulada.

*La importancia del silencio y la luz*

El silencio y la luz son temas recurrentes en el poema. El silencio es descrito como una presencia que ocupa el hueco de las voces, y la luz es descrita como algo que da densidad al silencio. Esto sugiere que el silencio y la luz son fundamentales para la creación y la percepción de la realidad.

*La relación entre el hablante y Júpiter*

La relación entre el hablante y Júpiter es compleja. El hablante parece estar esperando a Júpiter, pero Júpiter no está presente. Esto puede ser interpretado como una metáfora de la búsqueda de la autoridad o la guía, o como una reflexión sobre la naturaleza de la creatividad y la inspiración.

*La conclusión*

En resumen, este poema es una obra compleja y multifacética que invita al lector a reflexionar sobre la naturaleza del tiempo, la percepción, la autoridad y la creatividad. La estructura y el lenguaje utilizados crean un ambiente onírico y surrealista que es a la vez fascinante y desafiante.

13 junio, 2025  

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